




























Alessandra Cimatorius. Sólo os puedo contar que es italiana y compartir con vosotros sus "belísimas" ilustraciones.
Hace mucho tiempo ojeando libros de ilustración cayó en mis manos uno de Carl Larsson, y no pude evitar quedármelo para siempre. Le miré y remiré sin cansarme y cada vez descubría un detalle que me había pasado desapercibido. Aún le conservo, por supuesto.
Carl trabajó principalmente la acuarela, que es la técnica que más admiro, por su transparencia, su limpieza y su suavidad, entre otras cosas. Siempre me ha dado mucho miedo trabajar la acuarela, me parece una técnica dificilísima, cuando se le quiere sacar toda su belleza y es una de esas cosas que me han quedado pendientes de hacer, aunque eso nunca se debe decir, no?
Después de una dura infancia y de toda una época de penurias, (incluido intento de suicidio) conoció a la que sería su musa, esposa, gran apoyo moral y cambio radical del resto de su vida, Karin Bergöö.
Su principal objetivo se convirtió entonces en representar el lado amable de la vida, escenas cotidianas, cargadas de ternura y calidez, de su esposa y sus siete hijos, los niños jugando, los veranos en la playa, interiores del hogar, etc. Que cautivaron por su gran ternura.
El personal estilo de decoración de Karin y de Larsson que bebe del realismo de Barbizon, de la tarjeta postal y del Modernismo a partes iguales, dio como fruto una manera completamente moderna de acondicionar y estructurar una casa, de forma que fueron considerados verdaderos "diseñadores" de interiores, adelantados a su tiempo: colores cálidos, interiores plenos de luz, vajillas sencillas y demás detalles contrastaban con el estilo oscuro, recargado y victoriano de otros hogares de la misma época.